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Escuelas del Budismo Tibetano

Los cuatro linajes que existen actualmente dentro del budismo tibetano son Nyigma, Kagyu, Sakya y Gelug, además de la tradición pre-budista conocida como Bon. Y no hace mucho tiempo, a finales del siglo XIX, comenzó otra de ellas llamada Rimé, la cual se traduce literalmente como “no sectaria”.

El gran maestro rimé Jamyang Khyentse Chokyi Lodro dijo:

 “Los Nyingmapas pavimentaron el camino para que llegaran las enseñanzas del Dharma al Tíbet. Los Kadampas fueron la fuente de cientos de miles de portadores de las enseñanzas. Los Sakyapas expandieron y difundieron la totalidad de la doctrina. Los Kagyupas compartieron un camino especial para los incomparables maestros de meditación. Je Tsongkhapa fue el sol que elucidó las doctrinas excelentes, eliminando la confusión en relación a los temas de la bodichita, la vacuidad y el tantra.”

 Una de las características del budismo, es que todas las prácticas se basan en la toma de refugio en las tres joyas, y es importante notar que no podemos esperar que todos los practicantes budistas hagan lo mismo o que sólo sigan un determinado tipo de prácticas. Sería poco realista querer que todos los budistas piensen y actúen de una misma forma; ya que las decisiones, prácticas y estudios dependen de la situación en la que se encuentra cada individuo. Desde luego que existen ciertas pautas que todos aceptan y siguen, ya que todos los budistas seguimos al mismo al maestro: El Buda, y basamos nuestras prácticas en sus enseñanzas.

 También hay que comprender que dentro del budismo no existe la labor misionera, ni tampoco una cabeza o líder jerárquico general, como el Papa dentro de la iglesia católica. Más bien la jerarquía es más a nivel local, se basa en cada tradición individualmente o incluso en cada monasterio o centro local. Quizás a nivel mundial SS. el Dalai Lama es el líder budista más conocido debido a que a partir del quinto de ellos, los Dalai Lamas se convirtieron en protectores de todas las tradiciones del Tibet, no sólo la Gelug. Y en especial el actual Dalai Lama practica e imparte enseñanzas de los cuatro linajes; además de su constante labor ecuménica con otras escuelas budistas, su trabajo altruista a favor de la paz, la armonía interreligiosa y el fomento de valores humanos.

 Estos cuatro linajes del budismo tibetano no son algo totalmente distinto ni están separados uno del otro. El Dr. Alexander Berzin afirma que su presentación del camino coincide en más de un ochenta por cierto. De hecho en lo personal prefiero llamares las cuatro órdenes, ya que si hacemos una comparación, serían como las diferentes órdenes que hay dentro de la iglesia católica, como Franciscanos, Jesuitas, Benedictinos, Dominicos, etc. que siguen las enseñanzas de Jesús, pero que hacen un énfasis distinto en algunas técnicas o siguen una u otra interpretación de los distintos temas. De la misma forma, estas cuatro escuelas son parte del budismo tibetano, aunque cada una tenga su manera particular de practicar esta tradición.

 

Con frecuencia escuchamos la sílaba “pa” al final de los nombres de las órdenes. Por ejemplo, Gelugpa, Kagyupa, etc. Esto quiere decir que son seguidores de la misma, por ejemplo, un Sakyapa es alguien que sigue la tradición Sakya.

 Las dos etapas de transmisión en Tibet

El budismo comenzó a llegar al Tibet en el siglo VII con el rey Songtsen Gampo y se consolidó hasta el siglo VIII con el rey Trisong Detsen, cuando invitó al gran abad Shantarakshita y a Gurú Rimpoché: Padmasambhava. Así comenzó el primer monasterio de Tibet, llamado Samye y con esto la primera oleada del budismo en Tíbet, conocida como la transmisión antigua o Nyigma, que se basa en este primer periodo de traducciones. Con el paso del tiempo, en algunos lugares del Tibet, algunas de las enseñanzas comenzaron a ser mal entendidas y fue necesario aclararlas. Fue entonces cuando los reyes Yeshe O y Yangchub O invitaron a Tibet al gran maestro Dipamkara Atisha quién viajó desde la India, y a partir de ahí comenzó la segunda etapa de donde surgieron las tradiciones “Sarma” o nuevas, en las que se incluyen las escuelas Kagyu, Sakya y Gelug.

 Aunque cabe mencionar que tanto las tradiciones Nyigma como las tradiciones Sarma no son algo aislado o separado y ambas utilizan traducciones de ambos periodos. Con la finalidad de aclarar algunos de los malos entendidos que había y presentar las enseñanzas del Buda de una manera sistemática, es decir, mostrando la base, el camino y el resultado, Atisha escribió el primer texto sobre los estadios del camino o Lam Rim, conocido como “Una luz en el camino hacia la iluminación” o Bodhipathapradipa en sánscrito. Grandes maestros de las cuatro órdenes se basan en el texto de Atisha para hacer sus presentaciones de los diferentes niveles del camino. Como Longchenpa que pertenece al linaje Nyigma, Sakya Pandita de la orden Sakya, Gampopa del linaje Kagyu y Tsongkhapa de la orden Gelug, que basan sus obras en dicha obra. Dipamkara Atisha difundió ampliamente la práctica de Tara en todo Tibet, además de hacer hincapié en la importancia de la toma de refugio en las tres joyas y demostrar que no existe contradicción alguna en las enseñanzas del sutra y del tantra, y que de hecho, para que la práctica del tantra sea efectiva, tiene que necesariamente tener un fundamento en el sutra.

Como ya se mencionó, de esta segunda oleada de transmisiones, conocido también como el segundo periodo de traducción, surgieron los linajes Kagyu, Sakya y Kadam (este último posteriormente se reformó y se convirtió en Gelug). Cabe mencionar que estos cuatro linajes u órdenes no existían cuando se introdujo el budismo de la India al Tibet, en un inicio llegaron de India diversas enseñanzas, prácticas, textos y transmisiones.